Archivo por meses: mayo 2014

PINTURA CAPILEIRA

Capileira acoge el segundo certamen de pintura al aire libre de la comarca de la Alpujarra.



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Los cuadros mejor valorados por el jurado serán expuestos en primer lugar en la sala de exposiciones de Capileira a partir del 14 de junio.
La localidad granadina de Capileira acogerá los próximos 7 y 8 de junio la segunda edición del certamen de pintura al aire libre de la comarca de la Alpujarra. En el concurso, dotado con un primer premio en metálico de 1.500 euros, podrán participar todos los aficionados a la pintura que lo deseen, con plena libertad creativa y técnica y el único requisito de que el tema de su obra debe ceñirse al ámbito de Capileira: paisajes, rincones, retratos, costumbres, o abstracciones.
Los cuadros mejor valorados por el jurado serán expuestos en primer lugar en la sala de exposiciones de Capileira a partir del 14 de junio y, posteriormente, en muestras itinerantes por diversos municipios de la comarca y la provincia de Granada.


El certamen es una iniciativa de la asociación cultural La Casa de la Alpujarra y cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Capileira, la Diputación de Granada, el Patronato Provincial de Turismo, la Mancomunidad de Municipios de la Alpujarra, el Centro Unesco de Andalucía, la Obra Social de CajaGranada, la Fundación Caja Rural y Aguas de Lanjarón.
El diputado de Turismo, Francisco Tarifa, ha felicitado a la asociación por esta idea “para dar a conocer la belleza y el paisaje de la Alpujarra” y ha asegurado que el concurso “se incluirá como una iniciativa cultural más en el expediente que se está elaborando para la candidatura de la comarca a Patrimonio Natural de la Humanidad”. Tarifa considera además que el certamen “redundará positivamente en la Alpujarra desde el punto de vista turístico, tanto para la hostelería durante su celebración como para la imagen del destino en su conjunto”.
La organización espera la participación de un centenar de artistas. Cada uno competirá con una sola obra que deberá ser pintada durante los dos días del certamen. Además del primer premio de 1.500 euros, ofrecido por la Diputación de Granada, habrá un segundo de 800, un tercero de 500 y dos premios locales, sólo para residentes en la Alpujarra (300 euros) y en Capileria (250 euros). Los seleccionados finalistas obtendrán un diploma. El jurado estará compuesto por expertos de reconocido prestigio. Su fallo se dará a conocer el 8 de junio.
El representante de La Casa de la Alpujarra, Manuel Alvarez, confía en que el concurso cumpla muchas ediciones y espera que contribuya a lograr el objetivo de la asociación de “ilusionar, promocionar y vender la comarca”. Alvarez ha explicado que el certamen será itinerante y cada año se celebrará en un municipio diferente. En su primera edición tuvo lugar en Orgiva.

La técnica y los materiales para la creación de las obras serán libres, siempre que no sean degradables. Los cuadros deberán tener un tamaño mínimo de 45 centímetros y no superar los 85 en ninguno de sus lados. Francisco Tarifa ha recordado que “la Alpujarra ha sido siempre fuente de inspiración para artistas” y ha invitado a todos los granadinos que lo deseen a inscribirse en este certamen, que fue un éxito de convocatoria en su primer año.
Las bases y más información sobre el concurso pueden consultarse en la web http://www.lacasadelaalpujarra.com/pintura.html
Fuente: Ideal

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BASES XXXIII FESTIVAL DE MÚSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA – ALCOLEA 2014



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XXXIII FESTIVAL DE MÚSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA

XXXIII FESTIVAL DE MÚSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA

BASES XXXIII FESTIVAL DE MÚSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA – ALCOLEA 2014.
1. GRUPOS PARTICIPANTES
1. Podrán participar todos los grupos, no profesionales, que lo deseen, incluidos los que residan fuera de la comarca y que por su origen y música interpretada se consideren alpujarreños. Los grupos que se presenten por primera vez, deberán aportar una grabación de sus interpretaciones en soporte magnético (DVD, CD), antes del 11 de julio de 2014.
2. Ningún componente podrá participar en más de un grupo, excepto los músicos, de los grupos de trovo, mudanzas y robao, que podrán repetir en otro grupo, haciéndolo constar así en la hoja de inscripción.
3. Se considerará grupo infantil aquel en cuya composición no intervengan más de un 20% del total de integrantes mayores de 16 años, y juvenil aquel en el que no intervengan más de un 20% del total de integrantes mayores de 20 años.
4. Los instrumentos utilizados serán los tradicionales para la música que se desee interpretar (guitarra, violín, laúd, bandurria, flauta, etc.), no considerándose tradicionales los instrumentos de plástico, acordeones de teclas, flautas traveseras, etc.
5. El tiempo máximo de interpretación será:
Diez minutos para la interpretación de dos piezas, canciones y bailes. De las dos piezas presentadas al menos una será de rescate, la otra podrá ser de mantenimiento de la tradición oral, siempre que no haya sido interpretada en los cinco años anteriores.
Quince minutos para el trovo, por su carácter peculiar, podrá hacerse cantado o hablado.
6. Se concederá a cada grupo participante una ayuda, para gastos de viaje y material, cuya cuantía oscilará entre 60 y 240 euros en atención a kilómetros y componentes del grupo.
7. La Asociación Cultural Abuxarra se reserva los derechos de grabación y reproducción en audio y video de las piezas que se presentan a concurso.
8. La Asociación Cultural Abuxarra, el Ayuntamiento anfitrión y la Comisión Organizadora del XXXIII Festival no se responsabilizan de los textos y músicas que puedan ser interpretados por los diferentes participantes. Así mismo, no se harán cargo de la responsabilidad que puedan contraer los grupos por la interpretación de los textos de autor.
9. La inscripción en el festival supone la aceptación de todos los puntos recogidos en estas bases.
10. La inscripciones de los grupos deberán dirigirse a D. Adolfo García de Viana-Cárdenas, Presidente de la Comisión Organizadora, en C/ Navegantes, 30 – 5º A, 04770 Adra (Almería), Tlfnos: 950400041 y 649939914, correo electrónico agavicadra@gmail.com o al Ayuntamiento de Alcolea, en Plaza del Ayuntamiento Nº 1, 04480 Alcolea (Almería), Tlf: 950512000, correo electrónico: festivalalpujarraalcolea2014@gmail.com
11. Los grupos que lo deseen pueden presentar nuevas composiciones musicales que deberán estar basadas en los esquemas melódicos de la música tradicional de La Alpujarra. Por ser nueva composición, se podrá admitir otra instrumentación.
Los grupos que participen en esta modalidad deberán entregar, a la Comisión Organizadora, una grabación de las piezas que presenten, antes del día 14 de julio del 2014.



2. FECHAS
12. La fecha límite de inscripción será el día 26 de Julio del año 2014. La Asociación Cultural Abuxarra facilitará un modelo de inscripción a todos los grupos musicales.
13. El orden de actuación de los grupos se decidirá mediante sorteo el día 3 de agosto de 2014 en Alcolea (Almería).
14. El Festival se celebrará el día 10 de agosto de 2014 (segundo domingo), a partir de las 10:00 horas en Alcolea (Almería).
3. JURADO
15. El jurado estará compuesto por especialistas en el tema musical y folklórico. Su composición será publicada oportunamente por la Comisión Organizadora del XXXIII Festival de Música Tradicional de la Alpujarra.
16. La valoración para otorgar los premios se hará teniendo en cuenta: autenticidad, tradición, antigüedad, labor de rescate musical, instrumentación y atuendo tradicionales, referentes a las piezas musicales con raigambre alpujarreña. No se valorarán piezas repetidas teniendo en cuenta lo estipulado en el punto 5.
17. El jurado podrá declarar desiertos cuantos premios crea oportunos. Esa cantidad podrá ser destinada por el jurado a incrementar el número de premios en cualquiera de las modalidades.
18. El fallo del jurado será inapelable y se hará público una vez terminado el Festival.

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4. PREMIOS
19. Los premios serán:
Cinco premios dotados con 400 euros que abarquen los conceptos: labor de rescate, tradición, textos, cantos, bailes, indumentaria y todas aquellas interpretaciones de cuerda, muleros, arrieros, siega, marineros y demás faenas de carácter autóctono.
Dos premios de 400 euros para el trovo. Los temas serán seleccionados por el jurado en el momento de la actuación.
Un premio de 400 euros a la mejor participación infantil. Se valorará el aprendizaje y la transmisión del folklore, siempre que el grupo interprete las piezas por primera vez.
Un premio de 400 euros a la mejor participación juvenil. Se valorará el aprendizaje y la transmisión del folklore, siempre que el grupo interprete los temas por primera vez.
Un premio de 400 euros a la mejor nueva composición.
Un premio de 400 euros a la calidad interpretativa.
Podrá otorgarse un premio de 400 euros, con carácter extraordinario, y a criterio del jurado, para valorar aspectos no contemplados en los apartados anteriores.
Premios “ALCOLEA 2014” se concederá un premio de 200 euros a todos los grupos que no hayan obtenido premio por ninguno de los conceptos anteriormente señalados y que presenten un mínimo de calidad a criterio del jurado.
Los premios se entregarán al finalizar el Festival, debiendo recogerlos algún miembro del grupo, de no asistir ninguno, el premio será anulado.
5. SOLICITUD DE CELEBRACIÓN DEL FESTIVAL
20. A la celebración del XXXV Festival de Música Tradicional de la Alpujarra del año 2016, podrán optar todos los Municipios Alpujarreños de las Provincias de Almería y de Granada, que cumplan los siguientes requisitos:
v Que lo hayan decidido mediante acuerdo plenario o junta de gobierno local.
Haber colaborado económicamente en el XXIII Festival de Música Tradicional de la Alpujarra. A partir del próximo año, la colaboración, habrá tenido que se como mínimo en dos festivales.
Presentar un proyecto de infraestructuras que incluya:
Recinto para el Festival, con un mínimo de 3.000 m².
Aparcamiento para un mínimo de 2.000 vehículos.
Infraestructura de servicios adecuados y posibilidades de alojamiento en el municipio o municipios cercanos.
Tendrán preferencia los municipios que no hayan celebrado el Festival pero sí participado con algún grupo en Festivales anteriores. La preferencia supondrá que los municipios que no lo han celebrado, dispondrán de dos papeletas en el sorteo.
21. La Comisión Organizadora del XXXIII Festival, junto con un representante de cada uno de los municipios solicitantes, el día 3 de Agosto, decidirá qué proyectos se adaptan a las bases y, por lo tanto, pueden entrar en el sorteo para determinar dónde se celebrará el XXXV Festival. En dicho sorteo, que se realizará el día del Festival, cada municipio solicitante tendrá un representante acreditado, quedando excluidos del mismo en caso de no hallarse presente.
22. Las solicitudes de los municipios para entrar en sorteo se dirigirán al Ayuntamiento de ALCOLEA, debiendo tener entrada en el Registro General de este Ayuntamiento antes de las 14:00 horas del día 18 de julio de 2014.
23. El Festival no podrá celebrarse más de dos años consecutivos en la misma Provincia, salvo que no haya solicitudes.
24. La Comisión Organizadora se reserva el derecho de modificar o alterar estas Bases.

Fuente: Ayuntamiento de Alcolea.

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Los troveros de las Alpujarras: el trovo “cantao y hablao” (1991)


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Aquí os dejamos un Fragmento del reportaje “Los troveros de las Alpujarras” con testimonios de troveros: “el trovo es dulce cultura”…, trovo hablao y cantao de Miguel “el Candiota”, Ramón de Antequera, Gerardo “el Carpintero” y Manuel “el Conejo”. [Programa "Fiestas de Andalucía" 21, 26/6/1991, Canal Sur Televisión].
El trovo es una forma musical tradicional de la comarca de La Alpujarra (Granada y Almería) comarca de Loja, otras zonas de Córdoba, Málaga o Murcia. Marca el modo de ser, sentir, pensar de los hombres y mujeres de esa tierra y, en consecuencia, es la más importante manifestación cultural de la zona.

 

En este reportaje aparecen los troveros:
Miguel García Maldonado Candiota (Cortijo Los Rivas, Albuñol, Granada).
Ramón Antequera López (Cortijo de la Tejera, Albuñol, Granada).
Gerardo Páez Gámez (Villanueva de Tapia, Málaga).
Manuel “El Conejo”.


Ordenanzas y Parte Sanitario emitidos por el Gobernador Civil el 28/10/1918. Fuente: Gaceta del Sur.

LA ALPUJARRA, 1918: UN OTOÑO DE DOLOROSAS CAMPANAS.

Autor: Germán Acosta Estévez.
En aquellas conversaciones de trasnoche y mesa de camilla con las que intentábamos recuperar la comunicación interrumpida por la Ley de Educación de 1970 de Villar Palasí, aquella  que propició la dispersión,  por distintos internados y/o Escuelas Hogar de la provincia, de cientos de niños de los pueblos más pequeños de La Alpujarra y en los que constituían una pequeña “Sociedad de Naciones de la Comarca”,( casi renunciando a los juegos propios de su edad y pensando más en mantener  una beca si no querían  verse abocados prematuramente a destripar  terrones a pala de azadón por las panderas y “laeros” de la Contraviesa), Dolores, mi madre, me relataba muchos de los sucesos e historias acaecidas en el pueblo en otros tiempos.
En uno de aquellos relatos, que le había sido transmitido a su vez por su madre, me contaba la dureza del “año de la epidemia”. Su abuelo José, que en aquel otoño trabajaba a jornada completa por tres pesetas destilando aguardiente en el alambique que existía entonces en el pueblo e inmediato al camino que viene de los cortijos, se lamentaba de que la penosa situación podía soportarse durante el día, pero las noches traían escenas espeluznantes, al ver pasar un día tras otro los cortejos fúnebres con toda su carga de patetismo y dolor. En la carpintería, “el tío Pepe”, sin apenas material, no daba abasto a ensamblar los rudimentarios ataúdes y la gente de los cortijos tenía que traer a los finados envueltos en rollos de cañizo. Incluso se llegó a desdoblar el camino de acceso al cementerio a fin de evitar, en la medida de lo posible, los contagios. También se clausuraron las escuelas, se suprimieron las fiestas patronales…Los números oficiales: más de 250 infectados  y 36 víctimas, la mayoría de ellas jóvenes; de otra parte, suspensión de las labores propias de la fecha y sensación de pánico, impotencia y derrota entre la gente.
El mal
La pandemia de gripe A (H1 N1) que tiene lugar entre la primavera de 1918 y la de 1919 va a tener unos efectos devastadores entre la población mundial. Para hacernos una idea, la I Guerra Mundial causó  alrededor de 21 millones de muertes, mientras que esta epidemia  alcanzó esa misma cifra en tan solo cuatro meses. Se estima que llegaron a estar contagiados unos 500 millones de personas en todo el mundo y que fallecieron entre 50 y 100 millones.
La bautizada como gripe española, vino como consecuencia de la mutación de una cepa letal de la gripe común, llamada así porque fue nuestro país el único en reconocer su existencia y hacerlo público, siendo por ello considerado el centro de la misma. Sin embargo, los primeros casos se dieron en un acuartelamiento de Fort Riley (Kansas), donde fallecieron unos 50 soldados y hubo cientos de enfermos, pero el resto de la compañía fue enviada a luchar a Europa. Precisamente fueron Francia y Gran Bretaña las naciones más afectadas y con mayor número de víctimas por gripe, pero negaron su existencia por miedo a la desmoralización que podía causar entre las tropas y la población, atribuyéndole oportunamente el calificativo de “española”.
Lo que comenzó como una severa gripe común, con síntomas como dolores de garganta, cefaleas, fiebre habitual, (sólo 1/5 parte presentó síntomas leves) se convirtió en un virus devastador que propiciaba el empeoramiento rápido de los enfermos, falleciendo estos en horas o en pocos días: sufrían escalofríos, fatiga extrema, a menudo con líquido en los pulmones y agravado con neumonía bacteriana. Algunos presentaban en la cara un tono azulado, tos con esputo de sangre al día siguiente de expresar la enfermedad; en otros casos se manifiestan erupciones cutáneas de color marrón o morado  y pies ennegrecidos.
La gripe en Granada
A mediados de septiembre, distintos telegramas e informes hablan del decrecimiento del virus en Valencia, pero también de su expansión en Ferrol, pueblos de la provincia de Cádiz y Murcia. El día 19 se detecta el primer caso en nuestra provincia, en concreto en Freila, y, tan solo tres días más tarde ya son 250 los afectados; en otro pueblo del Altiplano como Orce los epidemiados rondan los 500.
Por lo que respecta a La Alpujarra, el primer contagiado se localizó en La Rábita el día 9 de octubre. A partir de aquí el aumento es progresivo y casi generalizado hacia el día 23 de dicho mes (12.000 enfermos en la provincia el 27 de octubre).Determinar el número de afectados y fallecidos tanto a nivel comarcal como provincial resultaría bastante complejo debido a la profusión de comunicados, cartas o telegramas que, a veces, repiten  y/o entremezclan cifras; otros se suministran con retraso e imprecisión en las fechas, por lo que habría que indagar en los libros de defunciones del Registro Civil de los ayuntamientos  o Juzgados de Paz de cada localidad y contrastar en ellos los datos ( eso si no fueron pasto de las llamas en la Guerra Civil). Pero sí disponemos de información suficiente para hacernos una idea bastante aproximada de la evolución de la catástrofe.
A través de los partes remitidos al Gobierno Civil podemos resaltar los siguientes picos de invasiones producidas en los pueblos de la provincia de Granada: 500 en Pedro Martínez el día 15 de octubre, 700 el día 20; 300 en Alquife el 26, 800 el 28; 500 en Lanjarón el día 23 y 1.000 el 1 de Noviembre; 410 en Ízbor y Tablate el 23 de octubre; en Padul más de 400 el día 27;400 en Agrón el 2 de noviembre; 350 en Guájar  Fondón; más de 700 el 2 de noviembre en Motril y 1500 el día 5; en Alhama 240 el 2 de noviembre y 1300 el día 11;350 en Molvízar el 3 de noviembre y 1200 el día 10;en Montefrío 543 y 500 en Guájar Faragüit el 6 de noviembre.
En lo que se refiere a la Alpujarra, los datos no son menos escalofriantes y observamos cómo en Albuñol llega a haber más de 1.000 epidemiados, en Torvizcón se pasa de 475 el 27 de octubre a más de 1.000 para el 3 de noviembre; en Carataunas existen 250 casos el día 27 de octubre; en Cástaras son 650 los afectados el 28; Trevélez cuenta con 460 infectados el día 31 y 800 para el 2 de noviembre; y así podemos seguir citando a Pampaneira con 210, Válor 315, Soportújar 400, 250 en Rubite, 179 en Almegíjar, 500 en Albondón o los 540 de Polopos. (Desde el día 25 de noviembre hasta el 3 de diciembre hay un aumento considerable de invasiones en los pueblos de la cara sur de la Contraviesa, el  entorno de la Sierra de Lújar y los núcleos de población marítimos cercanos, mientras va remitiendo en las localidades más cercanas a Sierra Nevada).
Algo similar podemos deducir sobre el número de defunciones que se producen a diario. En Pedro Martínez se contabilizan 30 muertes por gripe entre el 12 y el 15 de octubre, el día 20 hay que contabilizar 50 más, por lo que tuvo que habilitarse y bendecir un secano como cementerio. En Cacín se registran 14 víctimas el día 24 de octubre; en Lanteira son 30 los difuntos hasta el 11 de Noviembre, 36 óbitos en Castril durante el mes de octubre, otros 9 en Marchal el 28 de ese mes.
De la comarca Alpujarreña, gracias a los distintos telegramas e informes sanitarios remitidos por los alcaldes, las crónicas de corresponsales de varios medios o cartas, conocemos que el día 21 de octubre se registran 14 fallecimientos en Albuñol, 17 el día 19 en Mecina Fondales, 9 el día 26 en Pórtugos, 10 el 2 de noviembre en Torvizcón, 17 en Picena también a comienzos de dicho mes; en Carataunas se registraron hasta el 10 de noviembre 23 defunciones. En la etapa de máxima actividad del virus llegan a producirse entre seis y diez defunciones diarias en algunos pueblos como Albuñol, Trevélez o Pampaneira. Así, en este último pueblo, en un comunicado que el párroco local, Gumersindo Garvi, envía al diario La Gaceta del Sur, entre otros aspectos referentes a la salud del pueblo, reconoce que el día 29 de octubre se celebraron cinco entierros de forma simultánea y que otra persona estaba velándose. Además, hemos podido contrastar que el mayor porcentaje de fallecidos se dio entre personas con edades comprendidas entre los 17 y 40 años en localidades como Albuñol, Trevélez o Rubite, constante que podría extrapolarse al resto de los municipios alpujarreños: factor este a tener en cuenta, pues condicionará en un futuro inmediato la natalidad comarcal, afectará a la productividad agrícola y la alta tasa de orfandad marcará la configuración de las familias y el prototipo de la pirámide de población. Ya terminada la invasión gripal, pueblos como Rubite contabilizaron en total 36 muertes, Sorvilán 24, Yegen 10, mientras que en Alfornón no hubo que lamentar ninguna víctima.
Bases del contagio
Para entender mejor esta rápida propagación de la enfermedad y sus efectos devastadores, hemos de tener en cuenta varios factores. En primer lugar, la movilidad de la población y el contacto con colectivos ya contagiados, que propician su extensión tras el retorno a sus lugares de origen. Sabemos  que el primer caso que se da en Albuñol es el de una madre de un soldado del Cuartel de Artillería de Granada que enfermó del mal, fue a verlo y a su vuelta estaba contagiada. En Trevélez, tal como relata Carlos Castellón, donde muchos de sus vecinos acudieron a la Feria de Cádiar, según era costumbre, trajeron desde allí la enfermedad: a los cuatro días, un buen número de los habitantes ya la había contraído con carácter grave, produciéndose algunos días entre 8 y 10 defunciones.
Otra de las causas, tal vez la más determinante para la expansión del virus, fue la cuestión de la higiene. El Dr. Fidel Fernández, quien había acudido a ayudar a los facultativos de Albuñol, entre la impotencia de estos por tantos casos declarados, la define como propia de los pueblos pequeños y pocos cultos, donde había escombros obstruyendo las calles, depósitos e inmundicias en ellas, inexistencia de alcantarillado, por lo que los esputos y excreciones de los enfermos se vertían  en el corral o en la propia calle, es decir, que se respiraba un ambiente de suciedad y falta higiene preocupantes. Las casas eran, por lo general, pequeñas, mal ventiladas, donde los enfermos duermen mezclados con los individuos sanos e incluso con los bebés. Califica las ropas de las camas y los pañales de inmundos, que se lavaban en condiciones nada recomendables.
El incremento de muertes se debió también a una deficiente y defectuosa nutición, dada la escasez de alimentos básicos, especialmente de huevos y leche, que acaban convirtiéndose en artículos de lujo: la leche condensada resulta vital en Trevélez para la supervivencia de tantos niños y lactantes que han quedado huérfanos. En Juviles, según apuntaba su corresponsal, no se encontraba “ni cara ni barata” y, como alternativa, se elaboraba una especie de horchata con almendras; para hallar huevos, había que recorrer todos los pueblos y cortijos del entorno y pagarlos al nada desdeñable precio de 50 ó 60 céntimos cada unidad. Así mismo da cuenta del caso de una madre que vive con cuatro hijos párvulos a su cargo por haber enviudado, utilizando el único huevo disponible para elaborar un ponche y así repartirlo entre todos los miembros  de la casa, como único alimento para ese día. También en Carataunas encontramos una situación similar, donde la escasez de leche y huevos, recetados por prescripción médica, hace que estos últimos adquieran un precio desorbitado e incluso existe dificultad  de encontrar limones, también recomendados, en la vega de Órgiva.
Todo ello propiciará el desarrollo de un mercado negro que intentaba acaparar este tipo de alimentos con los que luego se obtenían pingües beneficios al llevarlos a las ciudades de Almería y Granada. Por ello, en pueblos como Albuñol, las autoridades organizaron rondas itinerantes por los cortijos y anejos, vigilando caminos y requisando ambos productos, so pena de cárcel.
Medidas y actuaciones
Esta situación excepcional  provoca alarma, temor entre las personas y una depresión moral que se manifiesta en calles poco frecuentadas por transeúntes, locales sociales y públicos, como los casinos, tabernas o posadas, vacíos, tráfico y comercio paralizados y gentes atemorizadas y escondidas.
Ante tal panorama, las autoridades solicitan diariamente al Gobernador Civil el envío de todo tipo de recursos: desinfectantes, sueros, antitérmicos, antisépticos o personal sanitario, si bien estos llegan con retraso o en cantidades insuficientes, cuando lo hacen. Las ayudas económicas por parte de los organismos oficiales y distintos poderes públicos para comprar suministros empiezan siendo insignificantes, apenas unos cientos de pesetas los primeros días, aunque luego se irán incrementando las cantidades, pero sin ser suficientes para atajar con garantías el problema.
Una vez reconocida oficialmente  la enfermedad, se cursan órdenes y recomendaciones para controlar la epidemia y minimizar su impacto tales como: establecimiento de cordones sanitarios, desinfección de calles y domicilios, no celebración de actos públicos y festejos, proporcionar información continua y obligatoria del estado sanitario de cada localidad, exigencia de implicación de autoridades locales como de personal sanitario. En este sentido, el Gobierno Civil  obligó a aprobar a los ayuntamientos que el 10 ó el 15% del presupuesto municipal se destinase a la lucha contra la enfermedad. También se ordenó a los alcaldes que no permitieran la conducción de ataúdes abiertos al cementerio.
Así, en Albuñol se constituyeron dos brigadas sanitarias a finales de octubre que se encargarían de la desinfección regular del pueblo, de los hogares y de las ropas cuando se recibiesen los útiles y productos que se habían solicitado, ya que en ello radicaba gran parte de la solución al problema.
La no comunicación de la existencia de la gripe o dejar de transmitir diariamente el estado sanitario de los pueblos por parte de alcaldes o Juntas Municipales de Sanidad a la Junta Provincial o Gobierno Civil, implicaba la imposición de multas y sanciones, como sucedió en Gobernador o Pedro Martínez, si bien no tenemos constancia de actuaciones parecidas en los pueblos alpujarreños.

Ordenanzas y Parte Sanitario emitidos por el Gobernador Civil el 28/10/1918. Fuente: Gaceta del Sur.

Ordenanzas y Parte Sanitario emitidos por el Gobernador Civil el 28/10/1918. Fuente: Gaceta del Sur.

Sin embargo, la recomendación de no celebrar actos públicos multitudinarios o festejos no fue muy secundada en esta comarca donde las ferias y fiestas patronales son numerosas por estas fechas. Ya dimos cuenta de que se llevó a cabo la feria de Cádiar. Lo mismo ocurrió con la de Ugíjar, a la que se señaló como causante de la propagación de la gripe en dicho municipio, pese a la disconformidad y las críticas a su celebración por parte de los sectores no oficialistas de la población. En Carataunas el día 14 de octubre tuvo lugar la fiesta dedicada al Padre Eterno (talla del escultor José Navas Parejo) y que el cronista describe con una exaltación y despreocupación incomprensibles para lo que estaba sucediendo ya en pueblos próximos como Soportújar, del que acudieron personas a la romería, así como de Bayacas o Cáñar: hubo baile público en el campo y en los “terraos”, puestos de dulces, carreras a caballo, procesión…
En municipios como Busquístar y Rubite se clausuraron las escuelas por orden de las respectivas Juntas de Sanidad locales, ya que la enfermedad sigue progresando en ellos, aunque aún revestía carácter benigno.
Los acordonamientos sanitarios, que intentaban controlar el trasiego de individuos en las distintas localidades, a veces dieron lugar a excesos de celo, cuando no, a abusos. Por ejemplo, en Ugíjar se prohíbe la entrada a cualquier persona procedente de otros lugares, salvo a aquellas afines al cacique local, dificultando con ello la llegada de auxilios y alimentos que pudieran ser traídos por comerciantes de otros pueblos. Incluso se le negó la entrada en un primer momento al doctor y profesor de la Facultad de Medicina de Granada, Carlos Ocaña, y luego se le conminó a no visitar enfermos. Tampoco el personal religioso se libró de las restricciones impuestas desde la alcaldía, pues el sacerdote y las monjas que prestaban asistencia en el hospital habilitado en dependencias eclesiásticas, por el mero hecho de acudir a suministrar la confesión o la extremaunción, fueron recluidos a la fuerza en sus domicilios. Comunicada la arbitraria situación al Gobernador Eclesiástico de la Diócesis, este traslada despacho al Gobernador Sánchez Calvo, quien amenaza con multas alcalde y le invita a deponer su actitud hacia el presbítero Santiago Linas para que este pueda ejercer libremente las tareas propias de su ministerio.
En lo que se refiere al personal sanitario, cabe decir que se encontró con una situación y con unas condiciones que acababan por desbordarlos, pues en muchos casos estaban encargados de atender a más de un pueblo, como es el caso del médico de Carataunas que atiende también a Cáñar, Bayacas y Soportújar. Diego Castilla tiene a su cargo la atención de Bubión, Capileira y Pampaneira. Hermenegildo Artacho, titular de Sorvilán y José Serrano Pérez, de Albondón, atienden también a Albuñol y La Rábita durante la convalecencia de sus médicos, desplazándose allí a caballo en los primeros días, al no existir todavía el mal en sus respectivos municipios. El de Torvizcón, con muchos pacientes infectados del virus, no puede atender a los cortijos pertenecientes al municipio, algunos de ellos en la Contraviesa, distantes hasta 15 kilómetros.
No fueron pocos los profesionales de la medicina que acabaron sucumbiendo también a la enfermedad como los de Albuñol, La Rábita, Polopos, Lujar o Bérchules, por lo que muchos alpujarreños quedaron temporalmente sin cobertura sanitaria y aumentó el temor entre ellos mucho más aún. También se produjeron bajas en el colectivo médico. Es el caso de Sánchez Quero, médico de Ugíjar, que falleció a comienzos de estallar la gripe, de ahí lo incomprensible de las actuaciones del alcalde a las que nos hemos referido. El Gobernador instó entonces al médico de Cádiar a acudir a socorrer a aquella villa, pero el vecindario se negó en rotundo. El de Cherín llegó a presentar su renuncia, pero fue advertido de que si abandonaba su puesto, sería considerado como un delito de abandono de funciones públicas. En Albuñol, al estar enfermos los dos galenos que prestaban allí sus servicios y que ninguno de los requeridos se prestase a marchar a la primitiva capital del Estado del Cehel, pese a las dietas y emolumentos ventajosos ofrecidos, el servicio fue atendido, como se ha referido, por los facultativos de Albondón y Sorvilán, así como por el prestigioso y afamado Fidel Fernández y Enrique Velasco, colaborador de este en la Facultad de Medicina.
Además, hubo casos en los que se intentó desprestigiar la profesionalidad de estos: el alcalde de Albondón llega a acusar a uno de sus doctores, José Serrano, de dejación de funciones en el pueblo, para atender los designios del cacique de Albuñol (en concreto se refería el edil a José López Martín, jefe retirado del ejército), cuando lo cierto es que estuvo dos días atendiendo pacientes en Albuñol y La Rábita, volviendo a Albondón al tercer día. Retornó de nuevo a Albuñol donde permanece por espacio de dos jornadas, pero regresó a su lugar de destino en cuanto se presentaron los primeros casos, llegando a pagar los gastos de hospedaje y otros inherentes al desplazamiento de su propio peculio, y declinó el compromiso de pagarlos que le había ofrecido el secretario del Ayuntamiento de Albuñol.
Algunos de estos sanitarios incluso llegaron a pagar alimentos, desinfectantes y medicinas: es el caso de José González Ortiz, médico de Cáñar y pueblos aledaños. Algo parecido hace Rodolfo D´Angelo durante su acción médica en Pitres: dio donativos en metálico y socorros a los más necesitados y, antes de partir, dejó cierta cantidad en efectivo para que el alcalde lo repartiera entre los mismos destinatarios.
En cuanto a las autoridades locales, la mayoría estuvo al tanto de pedir y recibir los socorros y suministros que llegaban desde Granada, así como el velar por la observancia y cumplimiento de las directrices impuestas; otros se implicaron de forma más directa a la hora de atender las calamidades de su comunidad: la corporación municipal de Lújar participa a diario en el entierro de cadáveres, a la vez que se quejan del abandono que se sufre por parte de las autoridades. La misma denuncia realiza desde Capileira Rafael Mendoza ante el Gobernador y el Diputado a Cortes por el Distrito de Órgiva, Natalio Rivas, sobre el olvido que sufre el Barranco de Poqueira.
La Solidaridad
En circunstancias tales, los gestos de solidaridad se convierten en uno de los aspectos destacables del momento. Ya hemos citado algunos comportamientos, en este sentido, llevados a cabo en Cáñar y Pitres. En Capileira, el alcalde, el párroco y el comandante de puesto de la Guardia Civil realizan una llamada a la clase más pudiente con tal de reunir fondos con que alimentar a los enfermos pobres. En Albondón, José Mesa Guerrero, el farmacéutico del lugar, que había ejercido las veces de médico en el pueblo cuando los dos titulares estuvieron enfermos, falleció dejando a su viuda con cuatro hijos menores y una situación económica delicada. Sus vecinos decidieron cursar una solicitud para que se le concediese a su mujer la misma pensión que a las de los médicos. En Trevélez los vecinos se hacen cargo de la alimentación y custodia de un bebé de seis meses, tras encontrar a su madre de 26 años fallecida y a su padre moribundo en una de las casa de los arrabales del pueblo.
Quizás valga mejor, como muestra de todo lo que hemos expuesto, la crónica que Baldomero muñoz envía al diario El Defensor de Granada desde Torvizcón y que reproducimos a continuación de forma íntegra:
“La epidemia a que hemos convenido en llamar grippe y que en la historia de las grandes hecatombes de la humanidad ocupará un lugar preferente y su recuerdo pondrá crispaciones de horror, apareció en Torvizcón el día 18 del actual de un modo inopinado.
Ya se hablaba de su existencia en pueblos comarcanos, y siguiendo las reglas que dicta la prudencia, acordó la Junta de Sanidad aislar al pueblo y evitar todo contacto con aquellos ya infectados.
La explosión fue brutal. Setenta y nueve atacados en el mismo día. Setenta y nueve que visitó el médico, y al día siguiente el número llegó a noventa, después doscientos, más tarde quinientos y a estas horas pasan de mil; más de la mitad del vecindario.
Casas enteras con todos sus moradores enfermos; casas de familias pobres en donde no hay camas suficientes y se ve a los enfermos atacados por esta fiebre tan feraz, tirados en el suelo o sentados estoicamente en las puertas de sus casas suplicando la caridad de un vecino transeúnte que le compre lo necesario para cuidar a los suyos; (ilegible) en que se ensaña cruelmente y por la mañana priva de la vida a la madre, que es llevada al momento al depósito de cadáveres, y por la tarde muere ante los atónitos ojos de los demás hermanos enfermos, que no saben si mañana seguirán el mismo camino o tal vez se pregunten qué de sufrimientos les aguadan con la salud tan deseada, sin el cuidado cariñoso de la madre y sin ayuda de trabajo del hermano, en aquel hogar ya de antemano huérfano de padre.
Y el dinero no sirve, no tiene valor ninguno; la clase pudiente ha contribuido a una cuestación iniciada por el alcalde, pero no hay leche, ni hay huevos y aunque se quisieran pagar estos artículos a precio de oro, no se encuentran.
El Gobernador Civil envió hace tres días doce latas de leche condensada, que dan su rendimiento de setenta y dos cuartillos; ¡qué es eso para tanta necesidad!
Por otra parte, la difteria empieza a hacer víctimas y no hay suero, y el Instituto de Alfonso XIII en dos cartas seguidas se excusa de servirlo por no tener de ese preparado ni serle fácil confeccionarlo con la premura que se desea. Los enfermos de grippe se tratan con quinina y antitérmicos, de los que hasta la fecha no han faltado en la farmacia pero no mejoran; la situación empeora por momentos. Ayer fueron cinco las defunciones y no sabemos cuántas serán al amanecer del día de hoy.
El médico don Eduardo Santiago se multiplica para acudir a todas partes; pero no puede, al cabo de las fuerzas humanas, asistir a tanto enfermo.
Se ha pedido con insistencia el envío de un médico o siquiera un alumno de Medicina, y ni una cosa ni otra resulta por ninguna parte.
Se pretexta que no hay médicos. ¿Cómo es eso? Pues por boca de los mismos médicos se ha pedido al Gobierno que restrinja el estudio de la Medicina, porque “el número de facultativos es excesivo y la vida de la clase se hace imposible”. ¿En qué quedamos?
Resumen de esto: Que siquiera por caridad deben enviarse más recursos a este pueblo y hacer lo posible por mandar cuanto antes un médico, que los enfermos tengan consuelo de verse asistidos. De no ser así, diremos que este aire que nos envenena ha secado también el sentimiento de la caridad”.
Encomendarse a todos los Santos
Evidentemente, ante una situación desesperada como esta, cuando los remedios convencionales o de la ciencia no surten efecto, el miedo y la fe orientan la búsqueda de soluciones hacia el terreno religioso o espiritual. Ejemplo de lo que decimos son las rogativas o procesiones que se realizan invocando la mediación divina. Así sucede en Albuñol donde se pide por el cese de la epidemia; a ella acuden los vecinos no infectados por la gripe haciendo sus peticiones a la Virgen, y con el miedo que les depara el futuro incierto de su propia supervivencia, pues, al acudir a estos actos de multitudes, se estaban también exponiendo al contagio.
El caso, sin duda, más llamativo sucede en Sorvilán, pueblo con una larga experiencia en este tipo de actos: ya en 1885 habían sacado en procesión a la Virgen, San José y San Cayetano con motivo del gran terremoto que sucedió el día de Navidad de 1884 y sus frecuentes y fuertes réplicas en días posteriores.
En una Bula Pontificia (entonces custodiada en el Archivo Municipal, según el relato de El Noticiero Granadino) fechada en 1855 se refleja cómo Albuñol fue invadido de forma virulenta por el cólera. A petición de ciertas personas de Sorvilán, la imagen de su patrón fue llevada en procesión al lugar conocido como “Cerro del Madroño” desde donde se divisa la villa de Albuñol y, a tenor de algunos testimonios de personas que asistieron al evento y aún con vida en 1918, a partir de entonces no se dio ningún caso más, cesando rápidamente la enfermedad. Convencidos, pues, los sorvilaneros de la mediación de San Cayetano para liberarlos de las calamidades que les rodean, y como acto caritativo hacia el vecino pueblo de Albuñol, haciendo uso de la antigua prebenda o beneficio papal, deciden sacarlo procesionalmente al mismo lugar que lo hicieron sus antepasados en 1855 para que se repitiese el milagro. Sin embargo, esta vez “pintaron bastos”: la epidemia siguió haciendo estragos en Albuñol y, en Sorvilán, acabaron muriendo 24 vecinos.
De entre los pocos lugares exentos de la afección gripal, estuvo Alfornón. Como acción de gracias por haberse librado de la epidemia, se celebraron fiestas el 7 y 8 de diciembre en honor de la Inmaculada y San Roque. Hubo, entre otros actos, novenas, el típico y tópico reparto de pan a los pobres, salidas y rezos del Rosario, procesión de las imágenes de La Inmaculada, San Roque y San Roque”el chico” (según la tradición, la imagen de este último apareció en una gruta de este pueblo), y, para amenizar los actos y veladas, la actuación de la ya entonces prestigiosa Banda de Música de Cádiar. Parece que además se concentró una nutrida asistencia de personas procedentes de pueblos vecinos como Sorvilán, Polopos, Albondón y Torvizcón: toda una temeridad, dado que aún está bien presente la enfermedad en estos núcleos de población.
Todo tiene su fin
Poco a poco, la enfermedad va cediendo y se aleja definitivamente a mediados de diciembre (el último caso registrado se produce el 17 en Albuñol) y los habitantes alpujarreños van recobrando la normalidad de la vida cotidiana: calles transitadas, reapertura de comercios, labranza de tierras y recolección de algunos frutos todavía aprovechables…
Pero, a finales de de febrero de 1919, se produce un rebrote que hizo saltar de nuevo las alarmas, si bien fue mucho menos virulento y más focalizado, aunque llegó a causar algunas muertes en Albuñol y La Rábita; todavía en marzo se dan algunas víctimas y aparecen también en varios pueblos de la comarca la viruela y el tifus. El no poder haber sembrado trigo ni otros cereales, acabará por provocar una crisis de subsistencias y, ante la falta de pan, los obreros pasan varios días sin poder salir a trabajar, con el consiguiente malestar y el temor a los disturbios.
Al ir leyendo todos los documentos e informes de los diferentes pueblos que han servido como base del presente artículo, al mismo tiempo, se me venían a la memoria los versos de aquel soneto de Quevedo “Miré los muros”, aquellas “Nanas de la cebolla” de Miguel Hernández, pero, sobre todo, de forma dispersa, los de “El viaje definitivo” de Juan Ramón:
“Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros
cantando.
………………………………………………………………..
Y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron
………………………………………………………………..”

Y no me era difícil imaginar aquellas campanas doblando incesantes sobre el cielo alpujarreño durante aquellos dos dolorosos meses de otoño.

Autor: Germán Acosta Estévez.

Fuente y foto: La Casa de la Alpujarra.

Crónicas de la Alpujarra

Andrés Cárdenas: «Para escribir de la Alpujarra hay que vivirla y sentirla»


El periodista y escritor presentó en el Palacio de los Condes de Gabia sus “Crónicas de la Alpujarra”.
El pasado verano el periodista y escritor, Andrés Cárdenas, dejó de ser el enviado especial a la Costa granadina para convertirse en el correcaminos de la Alpujarra, experiencia que tuvimos la oportunidad de conocer y saborear, poco a poco, a través de las páginas de este diario y que ahora ha tomado forma de libro y que, como tal se presentaba en el Palacio de los Condes de Gabia, donde estuvo arropado por Sebastián Pérez, presidente de la Diputación de Granada, entidad que patrocina la edición, el diputado José Torrente, y su amigo y también escritor, José María Pérez Zúñiga.


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«Fue una experiencia muy gratificante y todos los sinónimos que se pueden ocurrir de algo que te apetece mucho hacer» explica al tiempo que cuenta que la idea surgió del director de IDEAL, Eduardo Peralta, consistente en hacer una crónica diaria por los pueblos alpujarreños. «Los pueblos alpujarreños los conozco bastante bien, pues he viajado bastantes veces. Por eso no he tenido esa ansiedad que tiene el periodista cuando va a un sitio desconocido sobre lo que ha de escribir sobre algo». Máxime cuando el género periodístico elegido para esta serie es la crónica en la que este periodista es un auténtico maestro como ya demostrara con su primer título ‘Carriles de silencio’ que le valió incluso un merecido premio.

Crónicas de la Alpujarra

Crónicas de la Alpujarra

«La crónica -añade- es un género periodístico muy llamativo y fresco, pues lo que estás haciendo por la mañana lo tienes que estar escribiendo por la tarde. No puedes revisar. Para mi me ha resultado mucho más fácil de lo que yo creía». Claro que para ello ha contado con alguna que otra valiosa colaboración como la recibida por parte de Rafael Vílchez, al que cariñosamente apoda ‘El Obispo de la Alpujarra’ y al que considera «un hermano» al que siempre llama y le acompaña. «Es un guía maravilloso que conoce mucha gente y me ha abierto muchas puertas». Otros guías han sido en formato libro pues Cárdenas ha recurrido a escritores de antes y de ahora que se han sentido embrujados por este espacio serrano, desde Pedro Antonio de Alarcón o Gerald Brenan, a Cristian Spanhi, Miguel Carrascosa Salas o Eduardo Castro. «De la Alpujarra ha escrito mucha gente, pero la Alpujarra hay que vivirla y sentirla para escribir sobre ella».



Personas y lugares
Intentamos poner en un aprieto al periodista que afirma haber visitado esta tierra en cientos de ocasiones («tal vez miles», duda) en las que ha ido acumulando conocidos. Le pedimos que nos recuerde a los alpujarreños, que bote pronto le vienen a la memoria, así como los rincones y gastronomía. Entre los primeros cita a Domingo, el último molinero de Cádiar, «persona increíblemente sabia y humana», los turroneros de Ugíjar, como Pedro, que continúan haciendo turrón con recetas tradicionales, al cañarete Antonio Funes, autor de ‘La memoria del tiempo’; al entrañable Agustín Zaragoza, de Órgiva, que lleva años coleccionando Quijotes,… En cuanto a rincones y pueblos para perderse «hay tantos y tantos como las plazoletas de Lanjarón, la Fuente Agria, los característicos tinaos de Capileira, el centro budista de Bubión,. Llegados a la gastronomía aún paladea los que prepara María, de Lobras, con las flores de calabaza y cuya receta está en el libro, los calostros del restaurante Los Llanos de Capileira, el potaje de castañas,.
El principal objetivo de aquellas crónicas ahora reconvertidas en libro era y es apoyar que la Alpujarra sea declarada Patrimonio de la Humanidad, « en lo que todos estamos de acuerdo». Así pues, 214 páginas, 25 pueblos, ya forman parte de este libro y la esperanza de que se pueda completar con otro similar de los pueblos de La Contraviesa (Albuñol, Albondón, Sorvilán,…) que «también se merecen que alguien se acerque allí para hablar de ellos» nos comenta el periodista de rempuja de Panamá, comprada en Cuba. El mismo periodista que recomienda a sus amigos «visitar la Alpujarra si anímicamente estás mal para pasear por el Barrio Bajo de Capileira, Alto de Trevélez o cientos de sitios en los que puedes estar solo pero sabiendo que puedes contar con las gentes de esta tierra» o a compañeros de oficio como Lorenzo Silva que escribe un libro de misterio localizado en este territorio.
Está claro que si existiera el cargo de cónsul de la Alpujarra, Cárdenas se lo tendría más que merecido.

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Fuente y foto: Ideal

XXXIII FESTIVAL DE MÚSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA

JORNADA DE LOS MÚSICOS XXXIII FESTIVAL DE MÚSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA



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JORNADA DE LOS MÚSICOS
XXXIII FESTIVAL DE MÚSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA
El pasado domingo 11 de mayo se celebro la jornada de músicos del XXXIII FESTIVAL DE MUSICA TRADICIONAL DE LA ALPUJARRA que se celebrara el próximo 10 de agosto de 2014 en la localidad Alpujarreña de Alcolea en la Alpujarra Almeriense, el encuentro se celebro con las siguientes actividades:
11.00 h.: Reunión explicativa y de evaluación de la XXXII edición del Festival de Música Tradicional de la Alpujarra (Albondón 2013).
12.00 h.: Actuación del Grupo de Música Tradicional Zaharagüí, con un repaso del ciclo anual a través de la música y la danza.
13.30 h.: Visita a las instalaciones del Festival.
14.00 h.: Comida ofrecida por la Asociación de Mujeres y los miembros del Grupo de Música Tradicional Zaharagüí.

alcoleafestLa Jornada de los Músicos es una actividad englobada dentro del conjunto de actividades de preparación al Festival de Música Tradicional de la Alpujarra, que en este caso alcanza su XXXIII edición y se celebrará en Alcolea el próximo domingo 10 de Agosto.
En esta Jornada se realiza una convivencia entre representantes de los diferentes Grupos Tradicionales que participarán en el Festival aportando sus experiencias y observaciones.
Resulta de gran importancia antes de la celebración del Festival porque se da un enriquecimiento entre los Grupos con las diferentes aportaciones. El Grupo del municipio anfitrión, además de ofrecer su hospitalidad a los asistentes, se presenta a sí mismo con una pequeña recopilación de su repertorio.
A pesar de la fecha, en que las Primeras Comuniones limitan la asistencia, la participación fue alta, acudiendo representantes de los diferentes grupos que participan en el Festival.
Estos representantes pudieron comentar de nuevo las Bases, consultar dudas, aportar aciertos y errores del Festival 2013, y tratar de mejorar con ello la edición presente y las futuras.

alcoleafest1El Grupo de Música Tradicional Zaharagüí participó tanto en la reunión previa, como al completo en la actuación en la que se presentó dicho Grupo mediante un montaje en imágenes y una recopilación de cantes y bailes que se han rescatado a lo largo de los 25 años de andadura de éste.
Por otro lado, un grupo de sus miembros participó en la elaboración de la comida, y el resto montó las mesas y sirvió esta comida que pudieron degustar todos los asistentes.
Hay que destacar también la participación de la Asociación de Mujeres, Pequeña Fortaleza en la elaboración de la misma.
Por último, la Asociación Cultural Abuxarra que es la base en la organización del Festival, participó estableciendo el guión y conduciendo la reunión.
La reunión se desarrolló en el Pabellón Polideportivo que posee el municipio y que constituye el lugar de encuentro para reuniones de elevada participación como ésta.
Las instalaciones fueron visitadas en el recinto que se está acondicionando para ello. En este recinto se pone de nuevo de manifiesto la gran potencialidad de este municipio para albergar eventos, ya que su riqueza natural se hace presente en ellos.
La comida se desarrolló en la terraza del Restaurante Sol y Luna por no estar finalizado aún el Centro de Usos Múltiples que está construyendo la Corporación municipal.
Las diferentes instalaciones elegidas fueron muy aptas para las actividades desarrolladas en cada una de ellas.
Se intentó optimizar al máximo los recursos, y la comida se elaboró con los ingredientes necesarios y de la mejor calidad.
Este tipo de eventos no necesita una aportación económica excesiva y con la colaboración de los grupos del municipio se pudo realizar con un bajo presupuesto.
El evento fue organizado varias semanas antes por el Área de Cultura y Deporte del Ayuntamiento, la Comisión Cultural Abuxarra, la Comisión Cultural Sta. Rosa de Viterbo, la Asociación de Mujeres y los miembros del Grupo Zaharagüí.
Se establecieron los recursos necesarios y los proveedores para los mismos, se organizaron las tareas y se realizó la recopilación y muestra de canciones que participarían en la actuación.
Durante la semana anterior al mismo se prepararon todos estos recursos, se realizó un acondicionamiento de las instalaciones que se iban a utilizar (en el cual siempre participa el personal laboral de mantenimiento del ayuntamiento), y se llevaron a cabo los ensayaos pertinentes para preparar la actuación.
Durante la Jornada en sí participaron todos los colectivos anteriormente nombrados y las máximas autoridades de la Corporación Municipal que siempre colaboran en la organización y puesta en marcha de los eventos.
El resultado de todo este trabajo conjunto fue una Jornada donde se logró una organización altamente eficaz y una gran optimización de recursos.
Los asistentes a la misma valoraron como muy positiva su realización y el formato planteado.
La presentación y actuación del Grupo de Música Tradicional Zaharagüí fue una novedad en este tipo de jornadas y resultó muy adecuada, ya que mostró el trabajo que viene realizando este Grupo, tanto en lo que se refiere al rescate de piezas, como a la preparación y puesta en escena de las mismas.
Además es un Grupo que mantiene un alto nivel de participación y un rango de edades que va desde las más tempranas hasta las más elevadas. Esto le da una personalidad muy diferente a otros grupos folklóricos de la zona.
La importancia dada por la Corporación municipal a la cultura y al rescate y mantenimiento de tradiciones se hace también patente en la organización de este tipo de Jornadas.
Por último, se puede destacar que las Jornadas tienen como objetivo, que en el caso de esta edición se vio alcanzado, el hermanamiento de los Grupos, la aportación para mejorar los diferentes Festivales, y el intercambio de tradiciones que da una gran riqueza y valor añadido a la celebración del Festival de Música Tradicional de la Alpujarra. Por citar una anécdota de la Jornada, durante la actuación del Grupo Zaharagüí se requirió la presencia de los representantes del Grupo de Almócita, para interpretar juntos una pieza rescatada en dicho municipio en unas jornadas y que se canta en Alcolea desde entonces. Esto es muestra clara de que la interculturalidad a nivel patrimonial también enriquece a las diferentes poblaciones de la Alpujarra.


Fuente y fotos: Ayto Alcolea

senderismo en la Alpujarra

Inaugurado refugio Barranco de la Sangre (Taha de Pitres, Granada)


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El 2 de mayo de 2014 tuvo lugar el acto de inauguración del refugio de Aventura y Riesgo ‘Barranco de la Sangre’, en la Taha de Pitres (Granada). Este equipamiento cuenta con tres espacios diferente: una decena de camas litera, sofá cama y colchonetas y en general los elementos de un agroturismo, más un par de bibliotecas con bastante literatura ecológica y general. Cuenta, además, con un huerto con plantación de lechugas, escarolas, cebollinos, guisantes, habitas tiernas… que se recogen al momento allí mismo, además de un centenar de arbolitos con cepellón (casi todos de secano, almendros, higueras, cepas de vid, más algunos cerezos, nogales, caquis, naranjos, limonero…

refugio Barranco de la Sangre (Taha de Pitres


refugio Barranco de la Sangre (Taha de PitresEl emplazamiento goza de panorámicas espectaculares sobre la unión de los ríos Trevélez, Poqueira y Guadalfeo, siendo un enclave único para acceder a uno de los lugares más difíciles de practicar el barranquismo extremo en nuestra comunidad autónoma andaluza. Los federados de la FAM lógicamente tendrán prioridad y ventajas económicas si desean alojarse en este equipamiento.

Al refugio se entra por el Barranco de la Sangre, en el término municipal de La Taha y se desciende 2.600 metros por pista de tierra desde la carretera comarcal de la Alta Alpujarra en dirección a Trevélez. En este acto inaugural ha estado presente el presidente de la Federación Andaluza de Montañismo, Julio Perea Cañas, el asesor de refugios de la FAM José J. Guardia, Jon Ugarte, promotor y emprendedor de este proyecto y Cat Jary directora del Festival de Música en las Montañas además de otros colaboradores y amigos de la Alpujarra. “Felicito a Jon Ugarte por acometer esta empresa de poner al servicio de los practicantes del barranquismo y deportes de riesgo esta instalación en un lugar tan emblemático como es el Barranco de la Sangre y las sensaciones inolvidables de las aguas bravas que descienden desde Sierra Nevada por los ríos Trevélez y Poqueira. Desde este remanso de paz y tranquilidad se puede experimentar lo mejor que la naturaleza y la Alpujarra puede dar de sí en un marco de cumbres serenas que tiene como marco físico el entorno de la Taha”, asegura Julio Perea, presidente de la FAM.

refugio Barranco de la Sangre (Taha de Pitres

refugio Barranco de la Sangre (Taha de Pitres


Fuente y fotos: Federación Andaluza de Montañismo FEDAMON

Cervezas la Cala

‘La Cala’, cerveza artesana con sabor a Alpujarra.

“Nuestro objetivo no es solo hacer cerveza, es innovar, investigar, descubrir, sorprender. Queremos que también se conozca Laujar como tierra de cerveza”.
Apoyar a nuestros emprendedores, empresas, profesionales autónomos es el empeño de esta nueva sección. Con Emprendedores 360, cada semana conoceremos las inquietudes, el trabajo y los productos creados con el amor y el empeño de quienes pelean a diario por ocupar un hueco en el difícil mercado al que se accede con talento, sacrificio, imaginación, perseverancia y, porqué no, un poco de ayuda.


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‘La Cala’, cerveza artesana con sabor a Alpujarra
Orígenes
Jose Luis comenzó cocinando cerveza en el ático de su casa. Su situación de desempleado y las pocas posibilidades de encontrar trabajo le llevaron a tirar de genes para desarrollar un hobby que llevaba oculto, “mi bisabuelo cultivaba viñas en Laujar y hacía vino que por cierto, según mi padre, era un caldo muy bien considerado, como la mayoría de los vinos de Laujar, luego sus hijos también se dedicaron al tema del vino, incluso uno de ellos, Vicente Bosquét, llegó a poner una pequeña fábrica de refrescos y helados”, comenta Jose luis Hernández Paredes, el cincuenta por ciento de Cerveza La Cala. http://www.cervezalacala.com/
Jose Luis Hernández Paredes, emprendedor
Con una olla prestada y la colaboración desinteresada de amigos y vecinos como especialistas catadores, nuestro emprendedor fue experimentando durante un año entre bambalinas, diferentes cocciones, mezclas y sabores, cada cual más interesante y bien recibido por quienes degustaban sus diferentes tipos de cerveza.
Jose Luis Hernández Bosquet, el otro cincuenta por ciento y padre de nuestro protagonista, también comprometido con las catas y el proceso, y sorprendido por la calidad del producto final, decidió apoyar a su hijo aportando experiencia y los 500 euros que costó la primera máquina que facilitó el duro trabajo manual que llenaba de ampollas las manos de su hijo al tener que romper la malta a mano “mi padre se involucró en esto de tal manera que empezamos a diseñar el logo, la marca y las etiquetas; llegamos a hacer 400 litros al mes y veíamos que gustaba a todos los que la probaban. Fue cuando decidimos montar esta pequeña fábrica de cerveza artesana en nuestro pueblo (como decía mi padre), en Laujar de Andarax”.

Fabrica artesanal de La Cala en Laujar
La unión hace la fuerza
La gran aceptación de la cerveza fabricada, hizo que Jose Luis padre se involucrara al cien por cien dejando a un lado su estudio de Ingeniería, y constituyese una sociedad. Ambos instalaron su propia fábrica artesana de cerveza en Laujar de Andarax. “En junio de 2013 creamos la empresa y, en diciembre de ese mismo año, empezamos a fabricar nuestras primeras cervezas”.
Ambos socios tienen plena dedicación a la empresa aunque su objetivo es algo más que un proyecto empresarial “nuestro objetivo no es solo hacer cerveza, es innovar, investigar, descubrir, sorprender. Queremos que también se conozca Laujar como tierra de cerveza”.
Nuestros emprendedores llevan desde enero de 2014 comercializando su propia marca y sabores. Fabrican tres tipos de cerveza, la Triple, la Doble y la Apa, (en próximos días saldrá una de trigo) a cada cual más interesante para el paladar.
Ya venden en los mejores restaurantes y tiendas delicatessen de la provincia, y les llegan pedidos desde distintas partes del país gracias a Internet y al boca a boca.
Desgustación en Lamarca
El pasado 1 de Abril, nuestros empresarios celebraron una degustación en la capital, concretamente en la tienda delicatesen del restaurante Lamarca. Allí, ante un nutrido grupo de amantes de la cerveza, presentaron la joya de la corona de la empresa, la Especial Belgian Strong ALE de 9,5 grados en formato de tres cuartos.
Cata de ‘La Cala’ celebrada en restaurante Lamarca
Para este nuevo producto especial de La Cala, el pintor almeriense Jover ha creado una nueva imagen para las etiquetas dando así cabida a la cultura en este mundo cervecero. El artista ha creado siete logos distintos en tita china de color.
Logo de Jover de Cerveza La Cala
El agua de la Alpujarra, el clima de Laujar, el amor por lo artesano y ese toque de exclusividad, hacen de la cerveza ‘La Cala’ un producto excepcional. “Llegué un día a un bar en el que había dejado el día anterior unas cervezas para que las tomaran sus clientes, y me preguntó el dueño –señalándome un agujero del suelo–, si teníamos seguro en la empresa; le respondí que sí y él me dijo que un cliente, después de probar nuestra cerveza, cayó al suelo de placer rompiendo una losa”.
Cervezas ‘La Cala’
Cerveza Triple
Cerveza artesana, 100% natural, de color ámbar, con un brillo particular gracias a la adición de avena, con 8,5% vol. de alcohol. Con un sabor maltoso, matices cítricos y toque dulzón,. Espuma blanca y muy persistente, con apariencia de merengue. Cerveza con cuerpo medio-alto, sin ser pesada, que puede maridar con todas las comidas. Se recomienda servir en un vaso con curva, como puede ser el vaso de pinta inglés, irlandés, vaso de tubo, o copa con forma de tulipán. Se debe servir entre 4 y 7 grados.
Cerveza Doble
Cerveza artesana, 100% natural, tostada, con 7,5% vol. de alcohol, de rico olor y sabor a maltas torrefactas, con un toque afrutado y floral. El sabor permanece en el paladar después de su consumo. Espuma dorada. Una rica cerveza con cuerpo medio-alto que puede maridar con comidas ligeras o como (aperitivo, quesos curados, jamón, etc) copa.
Se recomienda tomar en vaso de pinta inglés. Se debe servir entre 4 y 11 grados.
Cerveza Apa
Cerveza artesana, 100% natural, 7,5% vol. de alcohol, de color dorada y cristalina, el aroma se percibe en primer plano el lúpulo, con recuerdos a pomelo y florales que combinados con los aromas de las maltas caramelizadas dan un trasfondo dulzón. En boca predomina el lúpulo, aportando toques resinosos pero sin dar un amargor excesivo, con un paso sedoso. El final del trago es fresco y ligeramente amargo, dejándote la boca aromatizada e incitándote a hacer otro trago. Una rica cerveza con cuerpo medio se puede tomar como aperitivo, quesos curados, jamón, etc, copa. Se recomienda tomar en copa o vaso de pinta inglés. Se debe servir entre 4 y 7 grados
Lugares en donde se puede tomar o comprar Cerveza ‘La Cala’:
Almericarne
Abacería Los Arrieros (Serón)
Bar Restaurante Monterrey (Laujar)
Bar Taberna El Bronce (Huércal de Almería)
Bar Tortillería La Mala
Black House
Bar Recreo (Los Gallardos)
Café Bar Confitería Rex
Café Bar Sabor Sabor
Cafetería Agora (Huércal Overa)
Cátame
Dehesea Gastronómica
Devinos
El Mercadito de Lozoya (Madrid)
El Paladar de la Estación
Factory 13 (Aguadulce)
Frutería Villagarcía
Hotel Restaurante Playa Azul (Villaricos)
Indalcarne
King’s Cross
La Alacena Castellana
La Chaira
La Dehesa Delicatessen (Aguadulce)
La Despensa de Almería
La Fuga
Grupo Lamarca
La Piedra
Lord Byron
Mercapyme (Adra)
Mesón Ruta La Alpujarra (Laujar)
Poseidón (El Ejido)
Pub La Luna
Restaurante Pizzería Venice Caffe (Aguadulce)
Restaurante El Nacimiento (Laujar)
Restaurante El Reservado (Málaga)
Restaurante La Costa (El Ejido)
Restaurante Patio Andaluz (Laujar)
Selectos (Aguadulce)
Taberna Urci
Tanto Gusto
Tosta
Zaguán

Fuente y foto:

Fuente y foto: Almeria360.com

Racimos de uva, viña de la Alpujarra.

El enoturismo atrae a miles de visitantes a la Alpujarra.



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Los vinos de la Alpujarra, de excelente calidad y reconocido prestigio, atraen hacia sus bodegas a miles de visitantes durante todo el año. Además de realizar catas es posible visitar sus instalaciones y fincas para conocer de cerca el trabajo del sector vitivinícola.
Almería es tierra de vinos y los de la Alpujarra son algunos de los que ofrece la provincia, pero hay que añadir a su incomparable sabor la posibilidad de probarlos en su propio entorno. Conocer los viñedos, el proceso de elaboración de los vinos y la bodega donde se almacenan es uno de los encantos de la zona.
En la Alpujarra se encuentra una de las cuatro Indicaciones Geográficas Protegidas (IGP) de vinos con las que cuenta nuestra provincia, la de Vino de la Tierra ‘Laujar-Alpujarra’. Esta distinción de calidad es el paso previo al de Denominación de Origen, el más alto reconocimiento al que puede optar una bodega y que garantiza unas condiciones específicas y optimas de los caldos de la tierra.
Los vinos de la Bodega Valle Laujar cuentan con esta IGP que los distingue tanto por su sabor excepcional como por su privilegiado origen, los cultivos a más de 900 metros de altura situados entre Sierra Nevada y la Sierra de Gádor. La Bodega Valle Laujar está abierta todos los días del año y ofrece degustaciones por las mañanas. Llamando con un día de antelación es posible organizar grupos de visita con un guía que explica el funcionamiento de las instalaciones y ofrece estas catas gratuitamente.

Bernardo Vique, presidente de Valle Laujar, explica qué tipo de visitantes reciben todas las semanas: “A nuestra bodega llegan grupos de toda la provincia, pero también extranjeros: noruegos alemanes, polacos… Tenemos reservas hasta octubre de grupos que vienen a Almería en crucero y una media de 5 autobuses de visitantes a la semana que vienen desde Mojácar, Almerimar…”.
Pero las bodegas también se acercan a sus visitantes, como es el caso de la Bodega de Alboloduy, que además de realizar jornadas enológicas todos los fines de semana con grupos de entre 15 y 30 personas, realizan actividades y catas en restaurantes de toda la provincia varias veces por semana. Esta bodega no espera a que los visitantes la descubran: además de promocionarse en redes sociales y a través de empresas que impulsan el enoturismo están teniendo un gran éxito ofreciendo sus degustaciones a través de cupones a muy buen precio. En sus jornadas enológicas, además de una charla técnica sobre los cultivos y la elaboración del vino, se ofrece cata y maridaje con quesos y embutidos alpujarreños.
Francisco Calvache, gerente de la Bodega de Alboloduy, se siente muy satisfecho con la buena respuesta del público: “La gente pregunta mucho en las visitas y catas, es muy participativa. Nuestro objetivo es promocionar y divulgar la cultura del vino y que la gente aprenda a distinguir la calidad, porque en Almería hay vinos muy buenos, la gente se sorprende al descubrirlos y lo propaga. También es muy positivo que nuestros visitantes son muy jóvenes, alrededor del 80% tienen entre 25 y 35 años”.


La Bodega ecológica Cortijo El Cura, en Laujar del Andarax, no sólo organiza catas y visitas a sus instalaciones, sino también rutas por su finca, en la que también hay olivos, almendros y hortalizas. Toda la familia puede disfrutar aquí de desayunos y meriendas ecológicas con productos de la tierra como aceitunas o mermeladas caseras, y los más pequeños pueden comenzar a probar el mosto sin conservantes y 100% natural. De hecho, Cortijo El Cura recibe muchas visitas de colegios y asociaciones, pero sin olvidar los grupos de turistas provenientes de Inglaterra, Suecia o Alemania. Según Estefanía Sánchez Vizcaíno, responsable de comercialización de la bodega, reciben una media de 150 visitantes a la semana.
Muchas bodegas amplían su oferta enoturística con actividades culturales relacionadas, como en la Bodega Tetas de la Sacristana de Fondón, que durante este invierno ha organizado un ciclo flamenco en su taberna- bodega. El 26 de abril aún se podrá disfrutar del último de los recitales de este programa al que seguirán otros en el futuro.
Son muchas las opciones y los pueblos de la Alpujarra para disfrutar del vino y del entorno: Bodegas Fuente Victoria, Condado de Ojancos… una larga lista llena de interesantes propuestas para practicar el enoturismo en la Alpujarra almeriense.

Fuente: novapolis.es